El resultado parece idílico: amor, una relación bonita, hasta que todo se torna tóxico, obsesivo y codependiente, envuelto en un halo siniestro.
La película es dinámica, va al grano y se vuelve impredecible desde el inicio: rompe su propio ritmo, lo retoma bruscamente y nos brinda momentos de horror puro construidos a partir de tensión, shock y un espléndido uso de sombras gracias a la fotografía. También tiene un humor negro impredecible.
Es una especie de trama sobre un trastorno de identidad disociativo siniestro, sobrenatural.
El director tuvo como influencia aquel capítulo de Los Simpson basado en “La pata de mono”. La actuación de la protagonista, Inde Navarrete, es esplendorosa; con inspiración en Pearl y Midsommar. Es una nueva Scream Queen en potencia. Muy bien.
La película me recordó un poco a Talk to Me y Burying the Ex por su historia. También hay un pequeño guiño a El exorcista.
La música es fantasmagórica.
Vayan al cine. Es una de las mejores películas de terror del año.
Curry Barker: un debut que hay que seguir de cerca.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario